El agua biopolar y la vida moderna

Ágora o nunca

Ayer, en la peluquería, mientras me lavaban el pelo escuché una conversación intrigante. Una chica con pinta de estar de vuelta de todo (y no haber aprendido nada, a juzgar por lo que supe después), conferenciaba con un grupito de tres chicos muy modernos.

Peluquería moderna contra la vida moderna. Decía no sé qué de la memoria, y no sé qué de algo que se importaba o exportaba; a lo que seguía algo de no sé qué de la polaridad…

Cuando me senté ya en el sillón del peluquero para que me cortase el pelo, le pregunté a este de qué estaban hablando.

Y ahí empezó un discurso que demuestra lo cerca que estamos todavía de la ignorancia y las supersticiones medievales.

“De agua biopolar”, me dijo.

Le pregunté qué era eso del agua biopolar, y me contestó que era agua que había sido extraída directamente del manantial (vamos, agua mineral), agua sin memoria (aquello ya…

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